quistes y abscesos de la glándula de Bartholino

las glándulas de Bartholino

 

Las glándulas de Bartholino son dos glándulas situadas en el introito vaginal, en la entrada de la vulva en el tercio inferior de la cara interna de los labios menores antes de llegar al himen, su función es la de lubricar el introito vaginal durante el coito mediante la secreción de pequeñas cantidades de líquido mucoso lubricante. Su tamaño es menor de 5 a 10 mm y son dificilmente palpables cuando están sanas.

La cantidad de lubricante secretado es mínima y sólo sirve para el preámbulo, el grueso de la lubricación que permite el coito y mantener la salud vaginal proviene del cuello uterino y las paredes vaginales. Su extirpación no tiene ningún impacto sobre la lubricación genital

Dr. Ricardo Gómez Betancourt

Quiste y Absceso de Bartholino

 

La importancia clínica de las glándulas se relaciona con su obstrucción e infección locales. La obstruccion de los conductos glandulares conduce a quistes que a su vez pueden infectarse y generar abscesos de la glándula. Usualmente el problema es unilateral

Aproximadamente el 2% de las consultas anuales están relacionadas con la formación de quistes o abscesos de la glándula de Bartolino.

Por que se obstruyen los conductos:

El trauma local (sexo, uso de juguetes sexuales, masturbación, spinning -bicicleta-), infecciones (vulvovaginitis por cándida, enfermedades de transmisión sexual como gonorrea y clamidia), uso de hilos dentales (panties) y cualquier forma de inflamación local pueden obstruir las glándulas

Quistes de Glándula de Bartholino:

La obstrucción simple de la glandula conduce a quistes de la glándula de Bartholino. Estos crecen a medida que pasa el tiempo y pueden llegar a tener el tamaño de un limón mediano (4-5 cm de diámetro). Los quistes usualmente son indoloros pero generan sensación de peso y obstrucción durante el coito. Su contenido es mucoso, espeso y de color transparente a rojizo.

Absceso de Glándula de Bartholino:

La Bartolinitis, infección de la glándula de Bartolino, ocurre cuando se infecta el contenido mucoso de un quiste. El agente causal más frecuentemente involucrado en la infección de las glándulas son bacterias coliformes que se encuentran en el recto. La bacteria más frecuentemente cultivada es la Escherichia coli (la causa más frecuente de infecciones urinarias en la mujer) y ocasionalmente algunos agentes considerados de transmisión sexual tal como la clamidia y la gonorrea

El absceso de la glándula es sumamente doloroso, de hecho impide las relaciones sexuales, ir al baño y caminar normalmente, puede haber celulitis local y rara vez hay fiebre como consecuencia de la infección. En líneas generales es una infección muy bien localizada en pacientes inmuno competentes, en pacientes inmuno suprimidos puede haber fiebre e incluso condiciones potencialmente letales como la sepsis

Diagnóstico:

El diagnóstico es sumamente sencillo ya que a simple vista se evidencia una lesión tumoral en la vulva. En mi casos el lado izquierdo ha sido el más frecuentementre afectado. Nunca he visto un caso bilateral.

Los quistes no duelen o sólo generan sensación de presión

Los abscesos usualmente son sumamente dolorosos, sin embargo hay pacientes portadoras de abscesos crónicos muy poco o nada sintomáticos

Tratamiento:

Siempre que haya infección el tratamiento se basa en el drenaje de la lesión y el uso de antibióticos orales.

Drenaje por punción y aspiración: si no hay mucho dolor y la glándula parece no estar infectada se puede drenar mediante punción/aspiración por inyectadora. El problema de esta opción es que hay una tasa de recurrencia muy alta pero puede mejorar el dolor rápidamente en caso de infección.

Drenaje por incisión: si el volumen es relativamente grande y la zona es muy dolorosa utilizo un bisturí para hacer una rápida incisión en la glándula para drenarla de manera inmediata. No uso anestesia debido a que la infiltración anestésica arde mucho y eso genera aun más dolor en la zona. Y no hace falta, la paciente no siente la punción, sólo el alivio de la descompresión local

El drenaje produce un líquido espeso purulento o hemo purulento (contiene pus y sangre) y usualmente no tiene olor debido a que las bacterias implicadas no son productoras de gas.

La tasa de recurrencia después del drenaje bajo estas condiciones puede llegar al 30% pero como medida inmediata para aliviar el dolor y las molestias locales es altamente efectiva.

Drenaje por cateter de Wood: el catéter de Wood es un pequeño catéter con un balón en su extremo distal y se introduce dentro de la glándula se infla el balón y este va a drenar la glándula durante dos a cuatro semanas hasta ser retirado el balón esto va a generar un pequeño orificio fístula que va a permitir el drenaje posterior de la glándula con menor oportunidad para recurrencia

Si se requiere la curación definitiva existen ciertas técnicas quirúrgicas que requieren el uso de un quirófano de cirugía menor o un quirófano de cirugía tradicional.

Marsupialización: drenaje de la glándula de Bartholino mediante una incisión amplia que va ser cerrada en sus labios de manera que queda un orificio que expone el interior de la glándula hacia el exterior, esto garantiza el drenaje de la glándula en el futuro. Aunque es efectivo puede ser inaceptable desde el punto de vista estético para muchas mujeres

Resección total de la glándula: la curación definitiva es la eliminación total de la glándula afectada. Se reserva este método para los casos recurrentes que no responden a tratamientos menos invasivos.

La paciente deberá ir a la sala operatoria y bajo anestesia, usualmente Anestesia Peridural, se practica la resección total de la glándula afectada evitando el sangrado y las lesiones de los nervios sensitivos de la zona. Tratamos de evitar la rotura del quiste para utilizar sus limites para disecarla y garantizar la resección total de la glándula

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