Control anual : órganos pélvicos

visualización interna de la pélvis


La ginecología antigua, sin menospreciar a la generación que estamos relevando, la última generación de ginecólogos clínicos, expertos en la evaluación pélvica bimanual, no contaron con los recursos actuales durante toda su preparación y la mayor parte de su práctica profesional y dependían del radiólogo para el diagnóstico (de mala calidad, por cierto, en sus inicios). Mi generación es una de transición, de la clínica a la tecnológica. Tuvimos la fortuna de tener suficiente práctica clínica semiológica como para poder decir que sabemos evaluar la pélvis femenina sin instrumental alguno y luego contar con la imagenología en tiempo real del contenido pélvico femenino mediante el uso del ultrasonido médico, especialmente el transcavitario (transvaginal).

En el tiempo y gracias a los modernos equipos disponibles de alta resolución tenemos una inigualable tasa de detección de cassi toda la gama de patología ginecológica benigna y maligna, mejorando las tasas de supervivencia y limitando los casos quirúrgicos a aquellos en los que la cirugía es estrictamente necesaria. Con respecto a la mortalidad por cáncer de ovario, la ecografía transvaginal de alta resolución ha sido el único método eficiente para disminuirla ya que permite detectar los casos tempranamente, incluso, en etapas premailgnas.

Podemos evaluar y diagnosticar una gran gama de anomalías congénitas uterinas y con el advenimiento de la ecografía tridimensional (3D) multiplanar, podemos obtener imagenes que permiten diagnosticar sin lugar a dudas el tipo de defecto y planificar el mejor tratamiento correctivo, como nunca antes y como ningún otro método lo había podido lograr

Dr. Ricardo Gómez Betancourt

obtención de las imágenes


Los equipos modernos permiten obtener imágenes de muy buena calidad en un tiempo muy breve dependiendo de la habilidad del operador, el hábito corporal de la paciente y la complejidad de la patología a descartar en caso de haber un hallazgo anómalo.

Hay dos tipos de vías y transductores para tal fín:

Estudio transabdominal: se utiliza un transductor para uso superficial, del tipo convexo y de baja frecuencia para mejor penetración de los tejidos abdominales para poder llegar hasta el contenido pélvico. La imágen, en general, es bastante pobre y poco detallada cuando se la compara con la via vaginal. Se utilizó durante mucho tiempo y con resolución pobre hasta que los equipos mejoraron en el tiempo y las imágenes obtenidas eran progresivamente mejores. Sin embargo, las limitaciones imagenológicas se deben a la anatomía y hay un punto donde no se pueden obtener mejores o más detalladas. Los ovarios, en general, son difíciles de encontrar y evaluar detalladamente. La sensibilidad diagnóstica, es, en general, bastante pobre en mi opinión y experiencia.

Estudio transvaginal (transcavitario): la primera vez que ví un estudio (equipo) transvaginal en 1992 quedé francamente impresionado con la imágen obtenida y el tamaño del dispositivo (a pesar de ser bastante grande y de imágen bastante precaria comparado con el estándard actual). Habrá que recordar que los equipos electrónicos de esa época eran bastante voluminosos y cualquier pequeños avance tecnológico era impresionante en ese momento. Ya nos acostumbramos a eso. El hecho es que en la actualidad los transductores transvaginales son pequeños y ergonómicos y las imágenes obtenidas son de muy alta resolución y calidad; además, los equipos permiten hacerles mediciones, modificarlas, guardarlas para referencia futura y ser enviadas electrónicamente para documentarlas, publicarlas o solicitar revisiones a distancia.

Por que la vía vaginal?

Los transductores intracavitarios son dispositivos que usan ultrasonidos de alta frecuencia por lo que generan imágenes más detalladas pero deben estar muy cerca del objetivo a evaluar ya que la alta frecuencia tiene poca penetración tisular. El transductor transcavitario colocado profundamente en la vagina está a escasos milímetros del útero y a unos pocos centímetros de los ovarios y su movilización dentro de la cavidad vaginal nos permite acercarnos a las diferentes porciones del útero y a cada ovario y otros contenidos pélvicos, incluída la vagina. Los transductores de alta resolución utilizan alta frecuencia para definir mejor los tejidos y sus límites sacrificando la penetración en los tejidos.

otros recursos


Doppler:

Cuando utilizamos aparatos que detectan circulación venosa o arterial y amplificamos las ondas sonoras podemos "oír" el flujo sanguíneo con claridad y si tenemos medios para graficar el sonido entonces tendremos ondas visibles, y si además, todo lo que se mueve rápido lo coloreamos dependiendo de la dirección del flujo entonces tendremos el llamado Doppler Color que usamos en estudios avanzados y que tiene una representación en colores de rojos a azules, gráficas de ondas y sonidos audibles. Este es uno de los elementos que ayudan a corroborar ciertas características de malignidad tumoral. Lo interesante es que todos los transductores que usamos en nuestra Unidad tienen capacidad Doppler y podemos hacer estudios circulatorios desde la superficie corporal y desde la cavidad vaginal para detectar vascularización anómala en tumores pélvicos