infecciones serias de la mujer

enfermedad inflamatoria pélvica

 

La infección bacteriana del tracto reproductivo superior de la mujer: útero, trompas de Falopio, ovarios y peritoneo pélvico se denomina Enfermedad Inflamatoria Pélvica.  Esta condición se considera una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS) por su relación con ciertos factores de riesgo asociados a conducta sexual peligrosa y a los gérmenes que le dan origen. Es quizás la forma más severa de enfermedad de transmisión sexual en la mujer ya que de manera inmediata puede poner en peligro su vida y a largo plazo tiene profundos efectos residuales en su fertilidad y calidad de vida

Dr. Ricardo Gómez Betancourt

la infección

 

¿Que es una conducta sexual peligrosa?

El contacto sexual con múltiples parejas, contactos sexuales casuales con parejas desconocidas, parejas sexuales promiscuas y la falta de uso de métodos de barrera (preservativos) en contactos casuales exponen a la mujer al riesgo de contraer Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) por agentes que se transmiten casi exclusivamente por contacto sexual y que podrían tener repercusiones para la salud reproductiva o incluso la vida de la mujer

¿Cómo se produce la infección?

El contacto sexual con parejas infectadas o portadoras asintomáticas de gérmenes inicia una infección en el tracto genital inferior de la mujer (vulva, vagina, cuello uterino) que de encontrar las condiciones apropiadas genera una infección ascendente hacia el interior del útero, las trompas de Falopio y finalmente la pelvis femenina

¿Cuales son los gérmenes involucrados?

La Neisseria gonorrhoeae y la Chlamidya tracomatis son los agentes involucrados en la mayor parte de las infecciones pélvicas.  Si, los agentes causales de la gonorrea y de la cervicitis no gonocócica son los que ocasionan la mayor parte de los casos de EIP

¿Cuales son las condiciones que favorecen la infección?

Agentes bacterianos virulentos, resistencia a los antibióticos, parejas sexuales que han recibido múltiples tratamientos

Lesiones en el tracto genital femenino, excoriaciones, inflamación crónica, falta de higiene

Dispositivos intrauterinos (DIU) en presencia de múltiples parejas sexuales

Menstruación

Infecciones pélvicas (EIP) previas

¿Cuales son los síntomas?

Inicialmente se puede manifestar como un flujo vaginal inusual verdoso, con o sin fetidez; luego aparece dolor pélvico tipo menstrual que se acrecenta con las relaciones sexuales y se acompaña de síntomas urinarios (molestias urinarias) o rectales (diarrea o cólicos), fiebre, escalofríos, nauseas y vómitos y signos de peritonitis.

En una parte considerable de las pacientes los síntomas son escasos y en otras la infección se presenta de manera totalmente asintomática, de ahí la dificultad diagnóstica que se presenta en ésta enfermedad

¿Como se diagnostica?

La tasa de aciertos de la evaluación clínica (historia y evaluación física) es solo del 30% por lo que hay que echar mano del laboratorio, la ecosonografía, cultivos bacterianos, biopsias y ocasionalmente la cirugía laparoscópica.  Mientras mas severo es el caso mas fácil es el diagnóstico y obviamente la posibilidad de una cirugía pélvica

Ante la duda debe considerarse el diagnóstico de EIP y dar tratamiento apropiado aun sin contar con todos los datos diagnósticos necesarios

¿Qué tratamientos existen?

Dos objetivos:

Prevención de la infertilidad y de las complicaciones crónicas

Prevención de la muerte

El tratamiento se basa en el uso de analgésicos y antibióticos apropiados, retiro del DIU, ocasionalmente hospitalización y cirugía pélvica vía laparoscopia o abierta tradicional. La mayor parte de las paciente pueden ser tratadas de manera ambulatoria pero en algunos casos la hospitalización esta indicada si hay síntomas de enfermedad severos, signos de peritonitis o abscesos pélvicos, sepsis, pacientes adolescentes o condiciones que imposibiliten el tratamiento oral y/o ambulatorio

Complicaciones

Infertilidad (por lesión endometrial y/o tubárica y/u ovárica

Embarazo ectópico

Dolor pélvico crónico (por adherencias y cicatrización pélvica)

Abscesos tuboováricos (Destrucción de las trompas de Falopio por acumulación de pus)

Sepsis (infección generalizada)

Muerte

Lo que debo hacer

La salud sexual femenina es fundamental, no te expongas a parejas sexuales desconocidas sin un método de protección apropiado como el preservativo (aun cuando ya uses otros métodos como las píldoras anticonceptivas; recuerda: una cosa es prevenir embarazos y otra prevenir ETS)

Evita el uso de DIUs si no tienes una pareja sexual estable

Cualquier secreción o lesión evidente del pene de tu pareja es motivo inmediato para suspender la relación sexual en curso

Evitar el coito anal seguido del coito vaginal

Tiempo de recuperación

El tratamiento debe durar entre 14 y 21 días, usualmente con una combinación de 2 antibióticos. Es un poco molesto y costoso pero vale la pena

La mejoría la obtendrás en 48 a 72 horas.

De haber hospitalización por fiebre y mal estado general el tiempo mínimo es de 48-72 horas; se prolonga si hay cirugía pélvica como parte del tratamiento. Una vez en casa el tratamiento continúa por vía oral

En ocasiones es necesaria una cirugía pélvica laparoscópica posterior para liberar las adherencias que produjo la infección con el objeto de eliminar el dolor pélvico crónico residual o corregir la infertilidad por lesión de las trompas de Falopio

¿Qué se puede hacer para que no vuelva a ocurrir?

Sexo seguro, evitar la promiscuidad, utilizar preservativos, conocer los hábitos de tu pareja sexual y evitar los de alto riesgo: cuando te acuesta s con alguien te estás acostando con su historia sexual. Al final del día eres tú la que puede quedar estéril, sufrir embarazos ectópicos, padecer molestias pélvicas el resto de tus días o morir

Imagen anatómica de los órganos femeninos demostrando la presencia de las manifestaciones de la infección pélvica

Current concepts in managing pelvic inflammatory disease; Judlin P; Current Opinion in Infectious Diseases (Nov 2009)
La mayoría de los casos de EIP son formas no complicadas que pueden ser tratadas de manera ambulatoria. Aparte de la Chlamydia trachomatis y Neisseria gonorrhoeae, otros patógenos tales como Mycoplasma genitalium y vaginosis bacteriana (VB) están jugando un papel significativo en la EIP y por lo tanto se deben tener en cuenta para diseñar eñl tratamiento. Por otra parte, los gonococos cada vez se han vuelto más resistentes a la mayoría de los antibióticos. Esto ha llevado a una recomendación universal para tratar las infecciones de N. gonorrhoeae con ceftriaxone. Unos pocos ensayos clínicos recientes han demostrado que las quinolonas y azitromicina (con metronidazol) son las mejores opciones terapéuticas para tratar casos complicados de esta condición